¿Se está convirtiendo Canonical en una imitación de Apple?

Para qué negarlo, los últimos movimientos de Canonical no me están gustando nada, ¿se está convirtiendo Canonical en una burda copia de Apple?, ¿intenta Canonical crear un ecosistema cerrado como lo tiene la compañía de Cupertino?, ¿se divorciará Canonical de la comunidad Ubuntu como le pasó a Mandriva antes de que capital ruso la salvase de la desaparición?, ¿se relicenciará Unity volviéndolo software privativo?



No es nada nuevo la inspiración en Apple por parte de la empresa de Mark Shuttleworth, apodado por muchos de forma despectiva como El Astronauta, profesión que ejerció antes de dedicarse al desarrollo de soluciones bajo GNU/Linux, primero usando Debian y luego creando su propia distribución, Ubuntu, que actualmente acapara aproximadamente un 50% del mercado total de todo GNU/Linux, casi monopolizando el escritorio (y su mayor rival es Linux Mint, con lo que indirectamente son tantos para Ubuntu también) y ganando cada día más fuerza en el área de los servidores.

Sin lugar a dudas muchos de los linuxeros actuales le debemos mucho, pero que muchísimo a Ubuntu, ya que es muy raro que empezar a ser usuario de GNU/Linux sin haber empezado por la distribución más popular y sin duda si no fuese por Canonical hoy en día no estaría usando Fedora con KDE. Seguro que muchos usuarios de otras distribuciones le deben mucho a Ubuntu, incluso posiblemente hasta OSX le deba más de un comprador a Ubuntu por la búsqueda de muchos de un Unix fácil de usar, aunque para mi Ubuntu, Linux Mint, Mageia y openSuse ya han hecho lo suficiente para que GNU/Linux no sea ni mucho menos una pesadilla para el usuario común, aunque mi querido sistema sigue cojeando en muchos aspectos, sobre todo el diseño gráfico y el tratamiento de contenidos multimedia (edición y producción de audio y vídeo).

Sin embargo, en los últimos tiempos la distribución de Canonical se está ganando muchas críticas, sobre todo por Unity, que aunque mejora en cada edición de Ubuntu sigue arrastrando una cantidad de bugs muy grande, aparte de que en cada versión el consumo de recursos sube de forma exponencial.

Pues bien, debido a las críticas recibidas últimamente, Canonical ha decidido tomar decisiones drásticas que como seguidor del Open Source no me gustan nada. Desde Desdelinux y Genbeta estoy sintiendo soplos de que Canonical dirige Ubuntu hacia un modelo de desarrollo cerrado, ya que según palabras de Shuttleworth, los críticos siempre estarán criticando. Sinceramente, me parece un motivo muy infantil por parte de Canonical el querer volver el desarrollo de Ubuntu cerrado por las críticas, ya que estas forman parte del juego del Open Source, se critica mucho y muchas veces sin ningún ánimo constructivo, pero si quieres formar parte del Open Source debes aceptar estas cosas que, evidentemente, a menudo no sientan bien.

Parece que de aquí a un tiempo posiblemente Canonical le de la espalda a la comunidad de Ubuntu, espero que si lo hace no sea para relicenciar lo que desarrolla volviéndolo privativo (Ubuntu ya desarrolla software privativo con Ubuntu One) y que se vuelva una especie de Apple a la chica aplicando la misma política rastrera que usa Google con Android y su licencia Apache 2.0, cogiendo mucho Open Source y luego dar entre poco y nada.

En fin, esperemos que Canonical no caiga de forma irremediable en el lado oscuro, quizá Canonical con Ubuntu no haya aportado mucho a nivel técnico a GNU/Linux, pero si ha aportado muchos usuarios y marcó los pasos a seguir a otras distribuciones en cómo hacer un desktop GNU/Linux usable de verdad, anteponiendo la usabilidad del entorno de escritorio al tener posibilidades infinitas o tener un complejo panel de control.

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