Flash, el cáncer que agoniza

Todavía recuerdo, hace unos años, cuando decían que Flash era el futuro y que posiblemente hasta jubilaría a HTML como estándar web. Flash, que es una tecnología privativa desarrollada por Macromedia, que pasó a Adobe tras la compra de la primera por la segunda, está más cerca de su defunción que otra cosa, aunque mucha gente parece que no se está dando cuenta, en parte por los defensores de esta tecnología, que siguen siendo muchos en estos tiempos.




Flash nació a mediados-finales de los 90 y saltó a la web, permitiendo a principios de este siglo hacer algo que con HTML era totalmente impensable, reproducir contenidos multimedia a través de una página web.

Sin duda esto fue un pelotazo, ya que amplió las posibilidades de la web y en consecuencia de Internet hasta donde lo conocemos hoy en día. Flash fue ganando cada vez más posibilidades y extendiéndose, hasta el punto de convertir en el estándar de facto que es hoy.

De hecho, a mediados de la década pasada la tecnología que actualmente posee Adobe llegó a hacerse muy popular, creándose webs enteras en Flash. Sin embargo, no todo son rosas para esta tecnología.

Primero, el consumo de recursos, que es alto, bastante alto, lo que hacía que ordenadores un tanto antiguos tuviesen problemas para manejar con fluidez Flash.

Segundo, es software privativo, todo ha dependido siempre de lo que hiciera una empresa. Esto ha hecho que Flash se haya convertido en toda un losa en la evolución de la informática de escritorio por varias razones. Una por negarse a ofrecer un plugin de 64 bits para los navegadores cuando la tecnología de estos procesadores se había estandarizado. Segundo porque tanto OS X y sobre todo GNU/Linux han estado claramente marginados en cuanto al soporte de Flash. De hecho actualmente en GNU/Linux Adobe Flash Player está descontinuado, quedándose en la versión 11.2 y solo incluyendo actualizaciones de seguridad, mientras que las versiones de OS X y Windows si se actualizan. Si se quiere usar una versión de Flash actualizada en GNU/Linux la única forma de hacerlo es a través de Google Chrome, todo gracias a Google y su implementación directa del Flash Player en su navegador y a un acuerdo con Adobe.

Recuerdo hace seis años que había webs enteramente en Flash y se ha hablado mucho de HTML5 como sustituto de Flash, pero ha sido jQuery quien ha tomado la delantera en este sentido. Flash ha perdido mucho terreno en los últimos tiempos, antes lo veías en slideshows y en cualquier detallito web complejo, ahora casi todo se ha sustituido por jQuery y Flash se ha quedado solo para la reproducción multimedia y la publicidad, en donde la falta de un estándar claro en HTML5 le está ayudando a mantenerse.

Flash es más que una tecnología privativa, es un monopololio que daña mucho al consumidor, pero como este no paga por ver los vídeos en Flash, ya sean YouTube o pornográficos, pues le da igual, no es consciente de que está metido dentro de una jaula y en manos de lo que diga una empresa de forma unilateral.

Tengo la esperanza de que algún día Internet pueda deshacerse de esa tecnología privativa que es Flash, ya que es un ancla para el avance tecnológico que tendría que ir hacia una web estándar y que no dependiese de un tercero que desarrolla software privativo para funcionar. En su día fue un mal necesario, pero ahora la web tiene que tomar otro camino.

Por ahora ya han perdido la batalla en los dispositivos táctiles, solo es cuestión de tiempo de que lo haga también en el escritorio.

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