Qt, ¿estará algún día donde merece?

Qt lleva años siendo una referencia tecnológica en el universo tipo Unix abierto. Sin embargo, un mal comienzo y el ninguneo de los grandes medios que giran en torno a la informática han hecho que Qt no esté donde merece actualmente.




Qt nació de manos de una empresa noruega llamada Trolltech, allá por los años 90. Se trata de una biblioteca hecha en C++ con el fin de facilitar la creación de interfaces gráficas con una tecnología basada en C.

Un tiempo más tarde, una comunidad de informáticos de Alemania, liderados por Matthias Ettrich, se fijaron en Qt para crear un entorno de escritorio, al que llamarían KDE. Pese a las buenas intenciones de aquellos programadores, KDE tuvo un rechazo masivo por parte de la entonces comunidad del Software Libre, ya que aunque el escritorio era abierto, la biblioteca que usaba para construirse, Qt, era software privativo. Desde entonces la comunidad de KDE empezó a persuadir a Trolltech para que hiciera Qt abierto mientras que en el continente americano y de la mano de Miguel de Icaza aparecería su competidor, GTK, con el que construirían Gnome. GTK tenía una gran ventaja frente a Qt, que era libre, lo que hizo que muchas distribuciones lo adoptasen y que tanto GTK como Gnome fuesen adoptados por la FSF. A raíz de esto, muchas distribuciones como Debian o Red Hat decidieron apostar por Gnome, relegando a KDE a un segundo plano.

Otra cosa que hizo GTK para mantenerse por encima de Qt fue volverse multiplataforma muchos años antes que Qt, lo que permitió que desde hace mucho tiempo los usuarios de Windows puedan disfrutar de aplicaciones GTK como Gimp o Pidgin.

La comunidad de KDE consiguió convencer a Trolltech para que liberase Qt, pero ya era tarde, KDE ya se había convertido en el segundón del Open Source, tras GTK y Gnome, quedando totalmente estigmatizado hasta nuestros días.

Yo cuando empecé a usar GNU/Linux la cosa estaba ya bien rodada, ya existían KDE 3.5 y Gnome 2 ya maduros y, sinceramente, al principio me quedaba con Gnome, ya que aunque apreciaba la potencia y la flexibilidad de Qt a través de KDE, este me resultaba un entorno lioso, caótico y mal diseñado a nivel de aplicación, mientras que Gnome era sencillo y a nivel de aplicación estaba mucho mejor hecho, era mucho más accesible, a pesar de sus menores posibilidades. Así que yo solía usar programas hechos con Qt en Gnome, como Amarok o K3B, ya que las aplicaciones gráficas más potentes del los Unix abiertos están hechos en Qt.

Volviendo al tema, Nokia compraría Trolltech y Qt pasaría a manos del ex gigante del móvil finés. La verdad es que Nokia tenía pensado una fuerte apuesta por Linux y el Open Source para el futuro, desarrollando junto con Intel una distribución Linux llamado MeeGo, que iría en móviles y dispositivos de poca potencia. Sin embargo, el fracaso de MeeGo en los netbook hizo que Nokia abandonara MeeGo, siguiendo apostando por Symbian, algo que le saldría muy caro tras la salida al mercado del iPhone y luego de Android.

En este periodo, Nokia cambiaría de CEO y apostarían por un ex empleado de Microsoft, Stephen Elop, el primer CEO no finlandés de la compañía. Aunque al principio dijo que mantendría la línea de la empresa, la verdad es que poco a poco Nokia se fue convirtiendo en el lacayo de Microsoft que hoy es, haciendo saltar todas las alarmas debido a los rumores de la compra de Nokia por parte de Microsoft. Desde entonces, el proyecto Qt hizo movimientos con el fin de distanciarse de Nokia y la apestosa sombra de Microsoft, debido al temor que Nokia devolviese a Qt a la oscuridad volviéndo privativo, lo que hacía falta.

Nokia poco a poco iría aparcando sus proyectos Open Source y apostando por Windows Phone, algo que le ha terminado saliendo bien caro con unas cuotas de mercado y ventas ridículas.

Pese a todo, Nokia decidió ser benévola y vendió Qt a Digia, una empresa finlandesa casi anónima, de tan poca repercusión que el inglés apenas está cobrando protagonismo en sus cuentas en las redes sociales. Aunque al principio la gente fue escéptica con Digia, la empresa hizo un compromiso público de mantener la filosofía abierta de Qt y no solo eso, sino que Qt por fin pareció librarse del paulatino estancamiento al que lo había sometido Nokia, sacando la versión 5 con la intención de penetrar en Android e iOS.

Espero que Qt, ya lejos de la sombra de Microsoft (porque a Nokia de si misma le queda entre poco y nada), consiga hacerse por fin el hueco que merece en la informática, ya que me parece lo que necesitaba C para seguir al pie del cañón y a través de QML esperan que la gente vea una fórmula para simplificar C++ para la programación gráfica.

La verdad es que es una pena que tanto Qt y sobre todo su proyecto estrella, KDE, hayan quedado marginados cuando son de las cosas más potentes que se haya visto en la informática, no solo por los fanáticos de GTK, sino por los mass media de la informática en general, que se dedican a tirarle flores al limitado y estancado Aqua de OS X y su nefasto Finder, a años luz de Dolphin en cualquier aspecto.

Hoy en día se aprecian movimientos favorables hacia Qt y KDE. Clementine y VirtualBox se han consolidado como grandes proyectos multiplataforma en Qt, Canonical va a apostar por Qt para Ubuntu for Phones y veo un progresivo acercamiento de Red Hat hacia KDE, dándole algo más de protagonismo a este entorno tras el rechazo masivo que ha tenido Gnome-Shell. Aparte de esto, KDE seguirá teniendo con el respaldo de la comunidad BSD (si, KDE es el entorno por defecto de esos sistemas operativos y les invito a probar PC-BSD), Mandriva, Mageia y de buena parte de la comunidad de OpenSuse, que aunque no sea KDEra pura, su implementación de este entorno es impecable, y de buena parte de la comunida de Arch Linux, que aunque oficialmente no tiene entorno de escritorio, siempre ha resultado muy pro KDE. Hasta el mismo Linus Torvalds ha anunciado que portará uno de sus proyectos personales a Qt.

Ahora habrá que ver si los mass media de la informática siguen ninguneando a Qt y KDE. Sin embargo, para mi Qt tiene ahora un futuro más que prometedor y que dejará bien claro que C no se ha quedado como un zombi que solo sirve para programación a bajo nivel.

Comentarios

  1. Muy buen análisis te felicito, la verdad es que fuera de la flame war sobre el entorno siempre he visto a Qt como un protagonista secundario con gran potencial, espero que pronto se de un "boom" con qt. Saludos

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