¿Pretende Fedora ser user friendly?


La verdad es que la última versión de Fedora, la 18 (y pronto tendremos la 19 fuera) ha dado bastante que hablar. El nuevo diseño de Anaconda se llevó palos por todos los lados, hasta el extremo que hasta el propio Alan Cox criticó el nuevo instalador y la falta de depuración de aquella versión. Sin embargo, probado la beta de Fedora 19 me percaté de una cosa, ¿pretende ser Fedora user friendly?


Para mi Fedora siempre fue una distribución de nivel intermedio. La distribución comunitaria de Red Hat jamás ha tenido la intención de tener una difusión masiva aunque sea una de las distribuciones Linux más populares, sino que el motivo de su existencia es puramente técnica. Es sabido con los seguidores de Red Hat y Fedora que la segunda no es más que una versión alfa de la primera, donde se prueban las futuras tecnologías que serán implementadas en la próximas versiones de Red Hat que, al ser un sistema operativo enfocado a servidores, prima más la estabilidad que el tener una paquetería muy actual, al igual que Debian.

Sin embargo, desde Fedora 18 veo un cambio de dirección, aunque puede que simplemente estén amagando con ello. El nuevo instalador, tan criticado, es en realidad muy simple de usar a pesar de que no sigue el esquema de Siguiente, Siguiente que durante tantos años nos hemos tragado en la informática y del cual nos hemos acostumbrado a través de Windows.


Puedo decir que tras varios usos, a pesar de que el instalador tiene cosas que mejorar, es muy simple de usar y en menos de 5 minutos (y puede que hasta en menos de 3) tienes la instalación totalmente configurada. Para mi la gran mejora de este Anaconda es que por fin lo pone simple para poder usar un entorno de escritorio alternativo, sin tener que instalar tropecientas aplicaciones GTK que no venían a cuento. Ahora si coges KDE tienes un entorno puro, bueno, miento, las herramientas gráficas del sistema están en GTK, pero eso es inevitable, lo que cuenta es que ahora no te encuentras Nautilus y otras aplicaciones GTK que no pintan nada en KDE, al menos en un principio.

Luego tenemos el particionador de discos, que la primera vez que lo vi me quedé horrorizado, pero que después de unos cuantos usos es la mar de simple y cómodo, aunque necesita depurar algunos detallitos. Si veis la imagen, veréis que es muy simple de entender, el problema es que cambia totalmente la forma de trabajar las particiones, donde Gparted puso un estándar sobre cómo tratar las particiones en GNU/Linux.


Cuando hayamos terminado de definir nuestra instalación, ahora procedemos a realizarla y es durante la propia instalación del sistema donde tenemos que configurar los usuarios, algo cogido de una distribución procedente de la Isla de Man de cuyo nombre no quiero acordarme (Ubuntu, ejem, ejem). Tendremos que asignarle una contraseña a root y tendremos que crear nuestro usuario personal.


Después de un rato, ya tenemos ahí nuestro Fedora 19 beta instalado. No se si ese será el wallpaper definitivo, pero en mi humilde opinión me parece de lo más feo que ha tenido Fedora en toda su historia, de hecho yo ya lo critiqué en Google+ y no fui el único.


Después de mala impresión del fondo de escritorio me dediqué a probar Gnome-Shell, aunque desde VirtualBox la experiencia se desluce un poco, la verdad es que la versión de Gnome que trae Fedora 19 beta me dio muy buena impresión, se nota que el entorno ha mejorado bastante y he aprendido a tener más soltura con él, aunque sigue sin convencerme como entorno de producción, al menos en mi actual desktop, ya que lo veo como en entorno más hecho para jugar con él en un portátil, con un touchpad y/o una pantalla táctil, donde Gnome-Shell siempre me resultó una delicia.

El nuevo Nautilus no es el horror que mucho han comentado, cierto que rompe los esquemas, pero no es un horror, personalmente yo lo veo bastante simple y fácil de usar. Sin duda esta nueva versión de Nautilus se adapta muy bien a la filosofía de Gnome-Shell, simplificarlo todo al extremo y lo hace de forma muy correcta, sin perder funcionalidad, al menos las más necesarias, aparte que la ventana se ve mucho más limpia, lo que resulta agradable a la vista.


Luego, al querer hacer una visita al gestor de paquetes, me encontré con una sorpresa, el menú ahora estaba en la parte superior, igual que en OS X, aunque en Gnome-Shell es un desplegable. Esto no es más que un giro de tuerca más en la filosofía de Gnome-Shell en ofrecer un entorno rematadamente simple.


Tengo que reconocer que Gnome-Shell me ha dado muy buena impresión, pero no lo veo como un entorno para el mi actual desktop (una torre). Tengo la intención de sustituir mi torre por un portátil en el futuro porque estoy harto de cables, quizá sea ahí cuando le de una oportunidad a Gnome-Shell para ver si hace que me desprenda del ratón para muchas cosas (el poco diseño/retoque gráfico que hago no será una de ellas, igual que los juegos).

La verdad, con tanta simplificación he llegado a pensar si Fedora tiene intenciones serias de ser user friendly, pero necesita mejorar unas cuantas cosas para serlo realmente. Primero y como no, los codecs, tiene que ser más sencillo instalar los codecs privativos, que si, que son privativos, pero sin ellos una persona no puede darle un uso decente a sus contenidos multimedia, mayormente cifrados a través de codecs privativos que por suerte en Europa son de fácil obtención. Luego tiene que ser más sencillo instalar un repositorio nuevo, no puede ser que la única vía gráfica que haya sea a través de un paquete RPM, ya que hay muchos repositorios que no se distribuyen en ese formato, como los repositorios de KDE, que nunca han faltado en mi ordenador, ya sea usando Gnome o KDE, ya que aplicaciones como Okular, Krita ó K3B nunca faltan en mi ordenador. Tercero, falta un auténtico Panel de Control, Gnome-Shell tiene uno, pero este no integra algunas herramientas del sistema como el firewall o el gestor de paquetes. La comunidad de Fedora tiene ahí una base muy buena que podría aprovecha con facilidad. Y por último, le tendrían que dar más tiempo de soporte a Fedora, quizá una versión LTS con dos años de soporte sería genial para muchos usuarios y de hecho en la comunidad de Fedora ya se han planteado algo así, pero sin llegar a ninguna parte.

Bueno, aquí termina mi análisis en torno a los últimos y bruscos giros que ha dado Fedora en los últimos meses. Sin duda estamos hablando de la distribución que más aporta al avance técnico de GNU/Linux y que seguirá dando que hablar en el futuro.

Comentarios

  1. Amigo, pues si estás harto de cables mucho me temo que con el portátil no te librarás de ellos, o al menos no del todo, ya que seguirás teniendo que cargar de aquí para allá con el cable de alimentación de la batería, cosa que a mí en muchas ocasiones me da una pereza tremenda. Lo bueno del sobremesa es que los cables los enchufas una vez y ya.

    Respecto a lo que dices de una versión LTS, lo que creo es que si se hiciera sería por tener un gesto con los usuarios, pero no creo que esa iniciativa salga de Red Hat, pues como bien dices, para ellos Fedora es sólo el campo de pruebas, por esa razón no veo lógico que Red Hat lance una versión LTS de Fedora. Esa iniciativa yo sólo la veo posible si sale de la propia comunidad de usuarios.

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    Respuestas
    1. Ya tengo portátiles para mover, aunque tal y como está le economía, de necesitar un ordenador ya tiraría de una torre con una APU AMD.

      Sobre el cambio de ciclo de lanzamiento aquí se propuso algo.
      http://blog.linuxgrrl.com/2013/01/22/fudcon-lawrence-overhauling-the-fedora-release-model/

      Pero no llegó a ninguna parte.

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