Volviendo a los orígenes, volviendo a Ubuntu

Aunque lo he dicho en Disqus y los que me sigan por las redes sociales lo habrán visto, anuncio que llevo ya unas semanas usando Ubuntu, tras varios años “exiliado” debido a los problemas de rendimiento que empezó a darme esta distribución.


He vuelto por el sitio donde empecé, la distribución a través del cual empecé a engancharme a Linux. He tomado esta decisión debido a la mejora a nivel cualitativo de Ubuntu en los últimos tiempos, pero sobre todo, por los 5 años de soporte de sus LTS, que los vuelven muy cómodas frente a otras distribuciones que, por lo general, suelen dar tan solo 18 meses de soporte, y yo ya no tengo ganas de ir actualizando y reinstalando cada dos por tres, quiero algo que me dure.

Desde que empecé a usar GNU/Linux en 2007 ha llovido mucho, empecé con Ubuntu 7.10 y duré hasta la versión 8.10, ya que la versión 9.04 empezó a darme problemas de rendimiento, sobre todo cuando usaba las máquinas virtuales, que terminaban por ralentizar en exceso el sistema. Así empezó mi andadura con otras distribuciones, fui probando y cambiando, primero a Debian, después a Fedora para saltar a Arch Linux y luego volver a Fedora, la cual abandoné hace unos meses porque no me parecía muy confiable con el blob privativo de nVidia y los constantes cambios de kernel. Luego me pasé a openSUSE la cual me tuvo muy contento, pero por desgracia Windows se me estropeó y después de días no vi otra solución que el formateo, y ya que tenía mi migración a Ubuntu decidida tras el fin del soporte de openSUSE 13.1, aproveché para migrar a la distribución de Canonical en aquel instante.

Tengo que reconocer que durante unos meses estuve pensando si migrar o no a otro sistema operativo, quizá OS X, ya que últimamente GNU/Linux me estaba aburriendo, aunque por suerte openSUSE 13.1 me devolvió la ilusión y Ubuntu 14.04 lo mantuvo, la verdad es que he apreciado un salto notable en GNU/Linux en los últimos tiempos, con una gran mejora en el rendimiento, aunque en la distribución de Canonical echo mucho de menos systemd, el cual he venerado en otras distribuciones y sigo venerando, ya que Upstart en algunos aspectos me parece una chapuza y a grandes rasgos un dinosaurio frente a la simplificidad y el desempeño de systemd, que hacía que Fedora arrancase y se apagase a toda velocidad.

En todos estos años he visto como GNU/Linux ha ido evolucionando, cómo ha ido soportando cada vez mejor los componentes de mi portátil, cómo los drivers de las gráficas han ido mejorando y actualmente no se necesita tirar de nVidia y el blob privativo para obtener una aceleración 3D decente. He visto cómo cada vez una mayor gama de hardware es detectado y funciona, de hecho de mis tres ordenadores, todos con configuraciones diferentes y que lo único que comparten es que todos usan una CPU de marca Intel (sin duda la marca talismán de Linux), lo único que no he conseguido hacer funcionar es el bluetooth del netbook. El resto todo funciona, y bastante bien a nivel general.

Mucha gente aun me pregunta por qué me “complico” tanto usando GNU/Linux, yo siempre respondo lo mismo, que en GNU/Linux no me complico, todo lo contrario, simplifico, minimizo mucho el mantenimiento del sistema, suelo tener un mejor rendimiento a nivel de RAM y CPU, aparte que tengo prácticamente las mismas herramientas que cuando usaba Windows, si, lo estáis leyendo bien.

La única herramienta profesional que echaría de menos sería Photoshop, porque Microsoft Office no me hace ni falta para lo que hago, que es redactar en un procesador de textos y llevar sencillas hojas de cálculo y para eso LibreOffice me va más que sobrado. Luego soy más programador que diseñador y al trabajar las webs con CMS lo que hay es programación pura, y ahí un WYSIWYG como Dreamweaver no me sirve para nada, necesito un editor de código de calidad y con gestión de proyectos. Dreamweaver también puede hacer eso, pero NetBeans también lo hace, tiene workspace limpio y bueno, con un gran editor de código, gestión de proyectos y lo mejor, es gratuito. Volviendo a Photoshop, mis limitados conocimientos sobre retoque fotográfico y diseño gráfico hacen que Krita se ajuste perfectamente a mis necesidades, tampoco puedo pedirle más, aunque espero que esa fantástica aplicación de dibujo siga evolucionando.

Luego en Windows usaba muchas aplicaciones, las cuales tienen su versión para GNU/Linux y si volviese a Windows, usaría aplicaciones que uso ahora en GNU/Linux. Voy a mencionar algunas de estas:
  • Firefox: El navegador de Mozilla es un fijo entre mis aplicaciones comunes, lo usaba en Windows y lo uso en GNU/Linux, con la ventaja de que para este último hay versión de 64 bits. En caso de volver a Windows, usaría Waterfox, ya que soy un detractor absoluto de las 32 bits.
  • Google Chrome: El navegador de Google ha jugado el papel de mi “navegador social” en los últimos años. A través de él tengo activados mis perfiles en las redes sociales. Lo tengo así para tener algo de orden, ya que no soporto los inicios de sesión automáticos que tenía a través de mi cuenta de Facebook. Lo bueno es que en Ubuntu uso Chromium, la base de Google Chrome, como tercer navegador.
  • VirtualBox: Otra de mis fijas, que se puede ver en los pantallazos que he ido publicando. VirtualBox es una herramienta indispensable para mi, sobre todo para hacer pruebas, ya sea de sistemas operativos propiamente dichos o para páginas web que creo y que pruebo en un testing server. VirtualBox me sigue siendo imprescindible y ahora que uso Ubuntu, aparte de los servidores para pruebas, me es imprescindible para probar Internet Explorer. Todo funciona igual, así que no hay problemas.
  • NetBeans: El defenestrado (injustamente) IDE de Oracle es otro que siempre me ha acompañado, ya que prácticamente aprendí a programar desde lo más básico de Java. Empezando con la tecnología ya mencionada, la evolución de este IDE le ha permitido abarcar también mi faceta de programador web y se ha convertido en mi herramienta de trabajo por defecto. Soporta HTML5, CSS3, PHP, JSP, plantillas Smarty y Twig y también se integra con multitud de frameworks web como Symfony. La verdad es que no puedo pedir más.
  • Thunderbird: Siempre ha manejado varias cuentas de correo y un buen cliente siempre me hacía falta. En Windows ya lo usaba y tenerlo en GNU/Linux es simplemente fantástico.
  • Clementine: El reproductor de audio en Qt, heredero de Amarok 1.4, es otro de mis imprescindibles. Cierto es que lo conocí en GNU/Linux, pero en caso de volver a Windows sería una aplicación que instalaría sin dudar. Simple y funcional, con la posibilidad de ver las letras de las canciones, no necesito más en este aspecto.
  • LibreOffice/OpenOffice: Sin duda OpenOffice fue uno de los grandes protagonistas de mi transición a GNU/Linux, ya que me permitía tener cierta interoperabilidad entre ambos sistemas. Desde que están separados y compiten entre ellas estas dos suites han mejorado muchísimo y ofrecen muchas mejoras en la maquetación de documentos en Writer. Por lo menos ahora los documento no se desajustan si lo haces bien.
  • LAMP: La combinación de Linux con Apache, MySQL y PHP siempre me ha resultado mucho menos problemática que WAMP (lo mismo pero sobre Windows), ya que Apache siempre me ha dado muchos problemas en el sistema de Microsoft, requiriendo parcheos manuales de DLL para poder funcionar, y esto me ha ocurrido con Windows XP, Vista, 7 y 8, vamos, que ha llovido tela y la cosa sigue igual, mientras que en GNU/Linux si algo no funciona es porque no está bien configurado.

Dicho todo esto, queda bien claro por qué prefiero GNU/Linux. Tengo las mismas herramientas, pero en un entorno que sufre mucha menos degradación. En GNU/Linux no tengo un registro del sistema que si bien tiene sus virtudes, termina volviendo el sistema una auténtica patata rodante, cosa que he podido apreciar cuando compartía un Windows 7 con openSUSE, y es que mientras el primero iba perdiendo velocidad en el arranque y en el apagado con las actualizaciones, al segundo le pasaba todo lo contrario, mejoraba, y eso para mi es un gran ahorro de tiempo debido a que no tengo que estar los domingos pasando antivirus y haciendo reparaciones varias, solo tengo que encender el ordenador y disfrutar, con las molestias ocasionales de las actualizaciones tan necesarias, pero que por suerte en GNU/Linux siempre se resuelven como mucho con un reinicio, frente a los tres que me he tenido que tragar en Windows en más de una ocasión.

Sin embargo no todo lo que tiro son flores, ya que por desgracia entre los usuarios de GNU/Linux hay muchísimos fanáticos que son verdaderos autistas, personas que se niegan a ver la realidad, cosa que critiqué duramente en su día.

Todavía hay muchas personas que se empecinan en hacer que Open Source sea igual a software difícil de usar, con un nulo entendimiento hacia el usuario común, todo porque han unido el Free Software a unos paradigmas y estándares estúpidos y obsoletos que encima nada tienen que ver con la propia filosofía del Software Libre, algo de lo que por suerte cada día se da cuenta más personas.

SUSE y Canonical han sido posiblemente las dos empresas que más esfuerzos han invertido en hacer llegar GNU/Linux a las masas, y curiosamente sus distribuciones, SUSE, openSUSE y Ubuntu, son de las más criticadas dentro de la secta formada por la Free Software Foundation, todo por el simple hecho de apostar por una línea pragmática, por intentar hacer que GNU/Linux sirva para la gente y no para las fantasías de cuatro fanáticos que cada día que pasa se están quedando más solos.

¿Triunfará el GNU/Linux desktop?, todo pinta bastante gris, ya que por un lado este sistema no explota en el mercado de masas, pero sin embargo está atrayendo la atención de servicios que hace unos años ni se les esperaba. ¿Quién imaginaba hace cinco años que Steam iba a llegar a GNU/Linux?, ¿quién iba a imaginar que Valve se aventuraría con su propia distribución?, yo creo que nadie y son claras muestras de que el GNU/Linux desktop avanza, aunque lo hace muy lentamente.

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