Volviendo a casa, volviendo a Kubuntu

Después de dos meses experimentando, he terminado harto y he acabado volviendo al punto de partida, o sea, volviendo a Kubuntu.



La verdad es que los dos meses de experimentación, entre octubre y noviembre (casi completos), fueron un camino de decepciones. Quería volver a GNOME porque la versión 3.16 del entorno me dejó muy buena impresión, y conociendo como se mueve el mundo de GNU/Linux, decidí volver a Fedora, una distribución que fue mi sistema operativo principal durante algunos años. Todo iba bien hasta que descubrí que mis programas en Qt y Allegro 5 no compilaban. ¿El problema? Pues una incompatibilidad del blob de NVIDIA con las librerías de OpenGL de Fedora 22. Esto hacía que tuviese que elegir entre jugar y programar en mi ordenador, una situación inaceptable que hizo que dejara la distribución de Red Hat, posiblemente para siempre.

Después salté a Ubuntu GNOME, y la cosa no fue mal del todo, aunque la versión de GNOME que incorpora ese sistema es un tanto antiguo y para tener la versión 3.16 tenía que usar una PPA. Tras actualizar tenía un entorno algo más actualizado pero no todo lo estable que uno desearía, por lo que deposité mis esperanzas en openSUSE Leap 42.1, sistema que daría todo un giro de tuerca a la distribución gratuita del camaleón.

Nada más salir openSUSE Leap 42.1 decidí instalarlo, con GNOME, y todo fue de maravilla. El sistema se mostraba mucho más estable que Ubuntu GNOME y sin los problemas con las librerías de OpenGL hallados en Fedora. Todo iba sobre ruedas hasta que me topé con el soporte multimedia, sobre todo en torno a la edición de vídeos. Kdenlive no agregaba ningún formato de vídeo o audio, no importaba si fuese libre o privativo, y ante esa situación empecé a buscar. Luego encontré un par de repos externos que parecían arreglar el asunto, y así fue, pero me di cuenta que me llevé por delante todo el soporte multimedia y nada estaba en orden, ni siquiera a la hora de reproducir vídeos en HTML5 sobre Firefox.

Ante esta situación exploté y recordé los buenos tiempos que pasé con Kubuntu 14.04, sistema que estuvo más de un año instalado en mi desktop sin darme ningún problema importante, por lo que decidí “volver a casa” e instalar Kubuntu 15.10, dando además el salto a Plasma 5.

Plasma 5 todavía tiene trabajo por delante para estar óptimo, pero está bastante mejor que KDE 4 con el mismo tiempo después de ser liberado. Tengo un problemilla con el área de notificación que provoca que la mayoría de las veces no vea la notificación de red, aunque esto se resuelve fácilmente inhabilitando y rehabilitado la propia notificación. Al parecer el bug ya está reportado y espero que sea resuelto en la próxima actualización de Plasma 5, la cual tengo la esperanza de que me llegue a través de Kubuntu Backports.

Sinceramente, y después de años cambiando y experimentando, creo que por fin he encontrado mi sistema operativo ideal, Kubuntu, una extraña combinación para los que seguimos la actualidad de GNU/Linux, ya que la comunidad de KDE y Canonical (empresa que está detrás de Ubuntu) se llevan como el perro y el gato, pero ahí tenemos a Blue Systems, que cogió al que era el apestado dentro de KDE y ha conseguido convertirlo en una de las referencias del entorno.

Con esto no cambio mi opinión sobre GNOME, y sigo pensando que por fin el entorno construido con GTK ha encontrado un camino y ha mejorado mucho. El problema ha sido más bien lo que acompaña a los sistemas que he probado, que ha impedido que encontrase uno que se ajustase a mis necesidades.

Creo que de Kubuntu ya no me mueven ni con grúa.

Comentarios

  1. Plasma 5 en Ubuntu es una maravilla...
    Oye, no sé si alguna vez hayas probado Xfce, te la recomiendo, a mi me anda de lo mejor, es muy bonita y seguro puede servirte también por su velocidad...
    Bueno solo es mi opinión, yo algún día migraré a Kubuntu, mi interfaz favorita, cuando esté mas madura y estable...

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    1. Sí, de hecho tuve XFCE con Debian 8 en el netbook durante un tiempo, hasta que vi que no podía escribir en los pendrives formateados en FAT.

      Busqué soluciones, pero ninguna me funcionó y encima eran aparatosas, por lo que decidí formatear y cambiar el entorno a GNOME, y luego hace nada lo pasé a KDE 4.

      Sobre XFCE, me parece un buen entorno que ofrece un equilibrio entre posibilidades y bajo consumo de recursos, sin embargo lo veo un poco limitado para mi flujo de trabajo. Para el netbook va bien porque sobre ese trasto solo tomo notas, navego por Internet y juego a Half Life 1 (el único juego que me funciona), pero en el portátil grande y en el sobremesa se me queda un poco corto ya que tengo tareas de programación, máquinas virtuales, servidores, programas portables, etc, y necesito algo más configurable.

      Plasma 5 lo noto un poco inmaduro y recientemente ha salido la versión 5.5, espero que no tarde demasiado en llegar porque hay un bug que me resulta un poco molesto, que espero que ya esté corregido.

      Plasma 5 está bien encaminado, pero todavía le falta. Aun así espero que en un año como mucho ya sea totalmente usable, mientras que para KDE 4 se tuvo que esperar 3 para que empezara a ser mínimamente usable.

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    2. Ahh bueno, pues si, es probable que para ti resulte un poco Limitado Xfce... Bueno, creo que KDE es insuperable...

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