Canonical, no hay quien te entienda

Desde que Canonical anunciara el “abandono del escritorio” de Ubuntu (lo entrecomillo porque esa frase está más bien lejos de realidad) parece que se ha destapado una cosa, que la empresa dirigida por Mark Shuttleworth ha estado dando bandazos sin sentido en torno a su política de productos para los usuarios finales.


Esa es la conclusión a la que he llegado tras confirmarse ayer la sustitución de LightDM por GDM como gestor de sesiones, un salto lógico en caso de usarse GNOME Shell, tal y como va a hacer Ubuntu a partir de ahora. Sin embargo, esto despertó mi incomprensión, una incomprensión que no dudé en mostrar en Google+ utilizando mi escaso inglés y que voy a desarrollar de forma más completa y detallada en esta entrada en Trolls y Open Source.

Sinceramente, el hecho de ver LightDM en la primera daily build de Ubuntu 17.10 y las primeras intenciones de Canonical en mantenerlo me hicieron plantear la siguiente pregunta: ¿Por qué Canonical ha puesto esfuerzos en mantener LightDM y no en mantener vivo la shell de Unity 7 para GNOME?. Como consecuencia, esa misma pregunta me lleva a la siguiente: ¿Es consciente Canonical de qué hace que Ubuntu sea Ubuntu?

No es ningún secreto que soy fan de la experiencia vanilla de GNOME Shell, sin embargo, no voy a negar que el salto de Ubuntu a este entorno me ha producido sentimientos contradictorios. Por una parte, la distribución GNU/Linux más popular adoptará con este cambio una gran cantidad de estándares que facilitarán su desarrollo y mantenimiento, además de que por fin se le dará a Wayland el impulso que necesita. Por otra, estoy triste porque Ubuntu pierde su personalidad, dejando de ser Ubuntu para convertirse en una distribución más con GNOME, o siendo más precisos, en algo poco más que un Debian precocinado de forma similar a Manjaro con respecto a Arch Linux.

La adopción de Mutter en sustitución del obsoleto, caduco e incompetente Compiz y de Wayland en lugar Xorg y Mir creo que allanarán el camino en muchos aspectos, empezando con una mejor convivencia con el driver de privativo de NVIDIA y la posibilidad de elegir driver (tanto en Mesa y kernel como en NVIDIA privativo), ya que Unity 7 solo funciona correctamente con lo suministrado por Canonical. Sin embargo, ¿tanto cuesta coger la shell de Unity y adaptarla a una implementación estándar de GNOME con Mutter? Obviamente, este salto haría igualmente que los usuarios de Unity 7 perdiesen ciertas cosas, porque GNOME tiene una línea muy marcada que no ha gustado a Canonical, pero creo que el mantener su propia shell ayudaría a facilitar la transición de los usuarios y se mantendría así la personalidad del sistema.

La compañía de Mark Shuttleworth se ha puesto a luchar por LightDM y no por la shell de Unity en un movimiento que soy incapaz de comprender, y me atrevería a decir más, no solo es incomprensible, sino también totalmente equivocado.

Mi “divorcio” de Unity 7 fue porque en cada versión se veía más como un colaje descohesionado que funcionaba cada vez peor. En Ubuntu 16.04 la experiencia queda lejos de ser tan limpia como en 14.04, posiblemente la mejor versión en la historia de la distribución. Estaba claro que el sistema  necesitaba un cambio y, viendo que Unity 8 no iba a ninguna parte, volver al stack estándar de GNOME era la decisión más acertada.

Tras todo lo dicho, aprovecho para pedir, o más bien suplicar, a Canonical para que reconsidere su decisión de tirar al cubo de la basura todo lo conseguido con la shell de Unity, porque esa interfaz para GNOME sin duda aporta cosas positivas para los usuarios y es la verdadera personalidad de Ubuntu. El volver a la rama estándar de GNOME con sus componentes me parece un cambio acertado, pero como suele ser habitual en software libre y el Open Source, los asuntos tienden a resolverse por los extremos en lugar de por la centralidad ante la incredibilidad e incomprensión de los usuarios, entre los cuales yo me incluyo.

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